En una reunión de emergencia celebrada hoy en la sede de las Naciones Unidas, el Embajador Samuel Moncada, Representante Permanente de la República Bolivariana de Venezuela, presentó una denuncia formal ante el Secretario General, António Guterres, documentando una grave agresión armada unilateral perpetrada por el gobierno de los Estados Unidos contra la soberanía y el pueblo venezolano.
El Embajador Moncada detalló que, en la madrugada del 03 de enero de 2026, fuerzas militares estadounidenses ejecutaron una operación de gran escala que incluyó el despliegue masivo de aeronaves de combate y fuerzas especiales. Los ataques se concentraron en la ciudad de Caracas y en los estados de Miranda, Aragua y La Guaira, causando:
· Decenas de vítcimas fatales y numerosos heridos entre la población civil.
· Daños críticos a infraestructura nacional esencial, incluyendo puertos, aeropuertos, centros de salud, almacenes de insumos médicos, sistemas de telecomunicaciones y viviendas.
Secuestro Ilegal del Presidente y la Primera Dama
El punto central de la denuncia fue la confirmación del secuestro mediante el uso de la fuerza del Presidente Constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y de la Primera Dama, Cilia Flores. El Embajador Moncada subrayó que este acto constituye una violación flagrante del derecho internacional, específicamente de la inmunidad de los Jefes de Estado reconocida por la Convención de Viena y la Carta de la ONU, y representa un ataque directo a la institucionalidad venezolana.
De acuerdo con la información oficial, el Secretario General António Guterres calificó la acción militar como una clara violación de la Carta de las Naciones Unidas y del derecho internacional. Advirtió que este hecho sienta un «peligroso precedente» para la estabilidad de la región y reafirmó que los recursos naturales de Venezuela, en especial el petróleo, pertenecen exclusivamente a su pueblo.
El Gobierno de Venezuela extendió una invitación formal al Secretario General, o a un Enviado Personal designado por él, para que visite el país a la mayor brevedad. El objetivo es permitir que la ONU constate de primera mano:
- Las devastadoras consecuencias humanitarias y materiales de los ataques.
- La situación de la paz social y la continuidad del orden constitucional.
- El estado del abastecimiento de alimentos y medicamentos para la población.
El Secretario General agradeció la invitación, se comprometió a considerarla y ofreció sus «buenos oficios» para facilitar un diálogo nacional e internacional que permita superar la crisis y restablecer la paz, con pleno respeto a la soberanía y la integridad territorial de Venezuela.












