En un firme paso hacia la consolidación de la fraternidad regional, la delegación de la República Bolivariana de Venezuela, encabezada por el Ministerio del Poder Popular para la Cultura (MPPC), reafirmó los lazos de cooperación internacional durante su participación en el Congreso Iberoamericano de Educación y Formación Artística y Cultural «Artes para la Paz» 2026, celebrado en la ciudad de Bogotá.
El eje central de la representación criolla fue la diplomacia cultural y el intercambio de experiencias pedagógicas, escenario propicio donde se realizó la entrega de varios ejemplares del cuatro venezolano a las comitivas de los países participantes y al sistema cultural colombiano, posicionando la sonoridad nacional como un puente para el entendimiento mutuo.
“El cuatro representa el alma de nuestro pueblo (…) La cultura está viva y en constante movimiento”, afirmó el ministro de Cultura, Raúl Cazal, durante su intervención.
El titular de la cartera cultural destacó que esta herramienta sonora es un símbolo de la identidad patria, y que su entrega simboliza la voluntad política y social de construir una región digna y soberana a través del fomento de las artes y la formación de las nuevas generaciones.
Durante el encuentro, el ministro Cazal expuso el impacto social y el éxito sostenido del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, enfatizando la vigencia de su lema histórico: «Tocar y luchar». Asimismo, felicitó a su homóloga de Colombia, Yannai Kadamani, por propiciar espacios de debate técnico y conocimiento compartido que permiten a Venezuela ratificar su posición de vanguardia en el uso de la música como mecanismo de desarrollo integral y paz.
Por su parte, el viceministro de Identidad y Diversidad Cultural, Ignacio Barreto, complementó la jornada con una muestra didáctica y la ejecución de diversas piezas del repertorio tradicional venezolano. La intervención de Barreto demostró ante los representantes de toda Iberoamérica la versatilidad técnica de los instrumentos de cuerda criollos.
El encuentro concluyó con un consenso claro entre las naciones asistentes sobre la urgencia de proteger la esencia y el patrimonio cultural originario frente a los complejos desafíos que presenta el panorama global actual.












