El Gobierno de Trinidad y Tobago informó la contención exitosa y la limpieza total de un vertido de hidrocarburos detectado el pasado 1 de mayo. Tras la activación de protocolos de emergencia, el ministro de Energía, Roodal Moonilal, confirmó que las inspecciones más recientes descartan la presencia de residuos en la superficie marina, minimizando así el riesgo de afectación en las costas venezolanas.
El incidente, que involucró un volumen aproximado de diez barriles, fue gestionado de manera inmediata por la estatal Heritage en coordinación con la Guardia Costera y la Autoridad de Manejo Ambiental.
Para garantizar la eliminación del crudo, las autoridades emplearon tecnología de drones y patrullajes marítimos.
En la estrategia técnica se utilizaron químicos en puntos estratégicos situados entre seis y ocho millas de la frontera marítima para desintegrar el material.
También, el uso de modelos especializados permitió actuar con precisión sobre el parche de aceite, evitando que el crudo traspasara los límites fronterizos en condiciones perjudiciales.
Las evaluaciones visuales ratificaron que el hidrocarburo ha desaparecido de la columna de agua en el Golfo de Paria.
El ministro Moonilal mantiene una comunicación fluida con las autoridades de Venezuela para monitorear la situación en las costas comuneras y dar tranquilidad sobre la seguridad de los recursos hidrobiológicos. A pesar de las preocupaciones iniciales, los reportes técnicos locales demuestran la ausencia de remanentes de crudo en la superficie.
El Gobierno de Trinidad y Tobago reiteró su compromiso con el resguardo de la fauna marina, los manglares y los humedales de esta región estratégica. Actualmente, las agencias locales mantienen una vigilancia activa en la zona para asegurar que la calidad del agua permanezca intacta y libre de contaminantes antes de proceder al cierre definitivo del evento.












