En un pronunciamiento orientado a la estabilidad política y la paz social, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, hizo un llamado urgente a cerrar el ciclo del fascismo y el odio en el país, promoviendo en su lugar un proceso de reconciliación nacional que involucre a todos los sectores de la población.
Rodríguez enfatizó que Venezuela transita hacia una nueva etapa institucional, la cual requiere erradicar definitivamente las conductas de intolerancia que han afectado la convivencia ciudadana. «Es imperativo detener el extremismo para dar paso al entendimiento, convirtiendo nuestra unidad en la principal defensa contra las agresiones externas», señaló la mandataria encargada.
Durante su intervención, la funcionaria destacó que el compromiso del Estado debe centrarse en la lealtad hacia el pueblo venezolano, por encima de cualquier diferencia partidista. Subrayó tres pilares fundamentales para este nuevo ciclo:
Cese del odio: Finalizar los periodos políticos basados en la confrontación violenta.
Encuentro sectorial: Consolidar el diálogo entre los diversos actores de la vida pública.
Soberanía: Utilizar la cohesión interna como herramienta frente a las presiones internacionales.
En el marco de la recuperación económica, la presidenta encargada abordó el impacto de las sanciones sobre la clase trabajadora y la producción. En este contexto, anunció avances estratégicos en el sector hidrocarburos con la firma de nuevos acuerdos entre PDVSA y la empresa energética italiana ENI.
Rodríguez aseguró que estos convenios son el resultado del esfuerzo propio de la nación para superar el bloqueo financiero. «Venezuela ha demostrado su capacidad de levantarse frente a las dificultades, y la suscripción de estas alianzas con socios internacionales es clave para garantizar la estabilidad financiera y el bienestar de las familias venezolanas», concluyó.












