En el marco de la cuarta edición de la Cumbre Prioridad en Iniciativas de Inversión Futura (FII Priority), que se celebró entre el 25 y el 27 de marzo en Miami Beach, la presidenta encargada de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, participó como una de las oradoras principales del evento, específicamente en el bloque dedicado al “Nuevo Orden de América Latina” (New Latam Order).
La intervención de la mandataria, que se desarrolló mediante videoconferencia desde Caracas, tuvo lugar en el Faena Hotel & Forum de Miami Beach y consistió en un “fireside chat” (charla informal) moderado por Richard Attias, presidente del Comité Ejecutivo y CEO en funciones del FII Institute. Su participación, programada originalmente para el miércoles 25 de marzo, representó la primera aparición destacada de Rodríguez en un foro internacional de alto nivel desde que asumió como presidenta encargada el pasado 5 de enero.
Un mensaje de apertura
Ante una audiencia compuesta por gestores de fondos soberanos, inversionistas institucionales y directivos de empresas globales, la Presidenta Encargada centró su discurso en la nueva estrategia de apertura económica que impulsa su gobierno. Rodríguez enfatizó que Venezuela está “abriéndose a la inversión” y que su administración ha trabajado para proporcionar la claridad regulatoria y el marco institucional que el capital internacional requiere.
“La Ley de Hidrocarburos de Venezuela y las reformas legales más amplias fueron diseñadas para brindar la certeza jurídica que los inversionistas necesitan”, señaló Rodríguez durante su intervención, según reportes del evento . La mandataria también destacó un dato significativo: el país ha recibido recientemente a más de 120 empresas del sector energético provenientes de Estados Unidos, Medio Oriente, Asia, África y Europa.
Este mensaje de apertura adquiere relevancia en el contexto de la Cumbre, que este año se desarrolló bajo el lema “Capital en Movimiento” (Capital in Motion) y reunió a más de 1.500 delegados, incluyendo líderes mundiales, inversionistas de alto nivel y tecnólogos de Estados Unidos, América Latina, Medio Oriente, Europa, África y Asia.
América Latina en el centro del debate
La participación de la mandataria venezolana se enmarcó dentro del bloque “The New Latam Order”, un espacio dedicado a redefinir el papel de América Latina en el nuevo orden económico mundial. Durante las jornadas, se destacó el potencial de la región en áreas como minerales críticos, energía renovable, agricultura, capital humano e innovación digital.
El evento fue inaugurado por Richard Attias, quien planteó que “América Latina ya no es una región de potencial; es una región de decisiones”. “El poder está cambiando, el capital se está moviendo y están surgiendo nuevos centros de gravedad. Desde la energía hasta los minerales críticos, desde la agrotecnología hasta las fintech, desde la infraestructura hasta la inteligencia artificial, América Latina se está posicionando como el centro del próximo ciclo de crecimiento global”, afirmó Attias.
La Cumbre también sirvió como plataforma para destacar la creciente relevancia de la región como destino de inversión en un contexto global complejo. Norberto Giangrande Jr., presidente de Minerva Foods, una de las mayores exportadoras de proteína de Brasil, señaló durante el panel “Perspectiva Macroeconómica de las Américas” que la región está siendo percibida “casi como un refugio seguro en un mundo de incertidumbre”.
Venezuela en el encuentro de la inversión
La presentación de la presidenta (E) Delcy Rodríguez en el FII Priority adquiere una dimensión particular si se considera el contexto geopolítico actual. La cumbre coincidió con la presencia del presidente estadounidense Donald Trump, quien intervino el viernes 27 de marzo.
En este escenario, la participación venezolana fue interpretada por analistas como un movimiento clave para reposicionar al país en el mapa de inversiones global. Según el programa oficial del evento, la sesión de Rodríguez buscaba exponer “el potencial de la región en minerales críticos, energía renovable, agricultura, capital humano e innovación digital”.
La cumbre también ofreció un espacio para la firma de acuerdos significativos. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID), presidido por Ilan Goldfajn, anunció un acuerdo con la saudí Eksab para impulsar inversiones de capital en América Latina y el Caribe, con un enfoque inicial en Centroamérica y el Caribe. Este tipo de iniciativas refuerzan la tesis de que los capitales globales están mirando con creciente interés hacia la región.
Capital en Movimiento: el nuevo índice
Un anuncio relevante durante la cumbre fue el lanzamiento del “Índice de Capital en Movimiento” (Capital in Motion Index, CMI), una herramienta global diseñada para rastrear cómo fluye el capital a través de fronteras, sectores y tecnologías. El índice, que será presentado oficialmente durante la décima edición de la iniciativa Future Investment Initiative (FII10) en Riad en octubre de 2026, evaluará los flujos de capital en seis dimensiones: movilidad, calidad, inclusividad y preparación para el futuro.
Según Richard Attias, “a través del Índice de Capital en Movimiento, ofrecemos una visión más clara de hacia dónde fluye el capital y qué significan esos movimientos para el futuro de la humanidad”.
Perspectivas para Venezuela
La participación de Delcy Rodríguez en el FII Priority Miami 2026 marca un hito en la estrategia de inserción internacional del gobierno venezolano. Al presentarse ante una audiencia global de inversionistas, la mandataria buscó transmitir un mensaje de estabilidad y certidumbre jurídica en un momento en que la reconfiguración de los flujos de capital global está generando nuevas oportunidades para América Latina.
El dato de que más de 120 empresas energéticas han mostrado interés en Venezuela, de acuerdo a lo señalado por Rodríguez, el país sigue siendo un polo de atracción para la inversión en hidrocarburos. Sin embargo, el éxito de esta estrategia dependerá de la capacidad del gobierno venezolano para traducir sus anuncios en condiciones concretas que permitan la materialización de las inversiones.
La cumbre concluyó con un consenso entre los participantes: América Latina está ante una ventana de oportunidad única para capturar ventajas estructurales en el nuevo orden económico global.












