En una jornada histórica para la diplomacia venezolana, la Presidenta (E) de la República, Delcy Rodríguez, compareció este lunes ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para denunciar el «fraude colonial» del Laudo de 1899 y ratificar la vigencia absoluta del Acuerdo de Ginebra de 1966 como único camino hacia una solución práctica y negociada sobre la Guayana Esequiba.
Durante su intervención, Rodríguez enfatizó que la presencia de Venezuela no constituye un acto de irreverencia, sino una defensa inamovible de la legalidad internacional. Advirtió que la Corte no fue creada para sustituir la voluntad de los Estados, sino para actuar dentro de los límites de dicha voluntad, los cuales están claramente establecidos en el Acuerdo de Ginebra.
Denuncia de manipulación y fraude histórico
La Presidenta (E) calificó la postura actual de Guyana como «unilateral y oportunista», acusando al país vecino de pretender redefinir la controversia para favorecer intereses económicos y mercantiles. Rodríguez desglosó la génesis del despojo, señalando que la Guayana Esequiba forma parte de Venezuela desde la creación de la Capitanía General en 1777 y la independencia en 1811.
Además, denunció el trazado arbitrario realizado por un «aventurero alemán» en 1840 como parte de una estrategia británica de despojo aurífero.
Asimismo, calificó el Laudo de París como una «farsa arbitral» y un «fraude judicial colonial» que no puede ser validado por la Corte actual.
Rodríguez alertó que la controversia se ha exacerbado peligrosamente debido a la influencia de transnacionales petroleras y lobistas contratados por Guyana. Denunció que la Secretaría General de la ONU cedió ante estas presiones, abandonando una práctica de buenos oficios de más de 50 años para favorecer intereses energéticos estratégicos.
Un llamado al diálogo directo
Hacia el cierre de su intervención, la mandataria (E) reiteró que Venezuela está lista para alcanzar el propósito del Acuerdo de Ginebra mediante un encuentro bilateral al más alto nivel.
«La verdad siempre prevalecerá. Esta Corte fue creada para resolver conflictos, no para alentarlos. Solo una solución política y negociada es capaz de sentar bases sólidas para la buena vecindad y la cooperación», sentenció Rodríguez.
Finalmente, advirtió que Venezuela no podrá avalar ninguna sentencia que pretenda desconocer el Acuerdo de Ginebra, pues ello iría en contra del orden jurídico internacional y la propia integridad de la República.












