Al cumplirse siete días del secuestro del presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, y de la Primera Combatiente, Cilia Flores, una multitudinaria movilización de movimientos sociales tomó las calles de la ciudad capital este viernes para exigir su libertad inmediata y denunciar la agresión militar extranjera.
La jornada, que inició a las 11:00 a.m. desde el Paseo de la Resistencia Indígena en Plaza Venezuela, congregó a diversos sectores de la vida nacional, incluyendo comuneros, organizaciones juveniles y movimientos de mujeres, quienes marcharon hacia el centro de Caracas bajo una consigna unificada de soberanía y justicia.
Durante la manifestación, los portavoces de los movimientos sociales recordaron con firmeza el ataque registrado la madrugada del pasado sábado 3 de enero. En dicha incursión, tropas de los Estados Unidos afectaron instalaciones militares e infraestructura civil en tres entidades del país, dejando un saldo lamentable de 100 personas fallecidas.
“El pueblo está en la calle no solo para exigir que vuelvan nuestro presidente y Cilia, sino para honrar a los caídos en ese atroz ataque y demostrar que Venezuela se mantiene de pie”, expresaron líderes de las organizaciones populares presentes.
Esta gran marcha es la culminación de una semana de protestas espontáneas en todo el territorio nacional. Los manifestantes recalcaron que la presencia del pueblo en las calles será permanente hasta lograr el restablecimiento del hilo constitucional y el retorno de las autoridades legítimas.
La movilización transcurrió de manera pacífica pero con un mensaje contundente de rechazo a la presencia de tropas extranjeras en suelo venezolano y en defensa de la autodeterminación del país.















