En una sesión de instalación marcada por la solemnidad y la urgencia patriótica, el diputado Jorge Rodríguez fue juramentado este lunes para un nuevo período como presidente de la Asamblea Nacional (AN). Durante su discurso de toma de posesión, Rodríguez realizó un conmovedor llamado a la unión nacional y empeñó su palabra en una meta absoluta: la recuperación del hilo constitucional y el regreso del mandatario secuestrado.
Con la mirada puesta en el asiento vacío de la primera combatiente, Rodríguez subrayó la deuda histórica que el parlamento tiene con la valentía de las víctimas de la reciente agresión.
“Hay un curul en esta Asamblea que está vacío y corresponde a Cilia Flores de Maduro. Mientras conseguimos recuperarla, que sepa que estamos en deuda con ella por su valentía. Haremos todo lo posible para tenerla de vuelta junto a todos nosotros”, sentenció el jefe del Legislativo.
Rodríguez se dirigió a los 30 millones de venezolanos, reconociendo la pluralidad del país pero enfatizando que, por encima de las visiones políticas, la Asamblea Nacional debe ser la guardiana de los sueños y la paz del pueblo.
“Pensamos diferente algunos de nosotros, pero somos garantes de la voluntad de este pueblo. Mi función principal en los días por venir será recurrir a todos los procedimientos, tribunas y espacios para lograr traer de vuelta a Nicolás Maduro Moros, mi hermano y mi Presidente”, afirmó con visible emoción.
El presidente del Parlamento solicitó un «aplauso de vida» para los combatientes que perdieron la vida durante el ataque militar del pasado 3 de enero. Recordó que Venezuela tiene una herencia libertadora, no conquistadora, y que la nación jamás ha enviado tropas para subyugar a otros pueblos.
«No descansaremos hasta que el Presidente Maduro y Cilia Flores regresen a su patria».












