En una escalada significativa de las tensiones en Medio Oriente, el Ministerio de Defensa de Israel confirmó este sábado el lanzamiento de un ataque preventivo contra la República Islámica de Irán.
El titular de la cartera, Israel Katz, emitió un comunicado oficial en el que detalló la operación: «El Estado de Israel ha lanzado un ataque preventivo contra Irán para eliminar las amenazas al Estado de Israel». Katz advirtió además que, como consecuencia de esta acción, se espera una respuesta inminente por parte de Irán. «Como resultado, se espera un ataque con misiles y drones contra el Estado de Israel en el corto plazo», señaló el ministro.
En paralelo al anuncio de la ofensiva, el gobierno israelí ha activado protocolos de máxima seguridad. Katz informó que ha firmado una orden especial que impone el «estado de emergencia especial en el frente interno» en la totalidad del territorio israelí, preparando a la población y los sistemas de defensa para un posible ataque de represalia.
La situación dio un giro adicional cuando medios de comunicación estadounidenses comenzaron a informar que las Fuerzas Armadas de Estados Unidos se han unido a la agresión israelí. La información fue posteriormente confirmada por el presidente de EE.UU., Donald Trump, quien avaló la participación de su país en las operaciones militares contra Irán, consolidando una alianza directa en el conflicto.
Mientras tanto, en Irán, los primeros reportes indican daños y confusión. Medios locales han informado que se escucharon fuertes explosiones en la capital, Teherán. La agencia de noticias semioficial Tasnim ha publicado imágenes que muestran columnas de humo elevándose en diversos puntos de la ciudad en medio de los ataques. Hasta el momento, las autoridades iraníes no han emitido un balance oficial de víctimas o daños materiales.
Antecedentes del conflicto
Esta nueva agresión supone un recrudecimiento del conflicto, apenas meses después de la intervención militar de junio de 2025. En aquella ocasión, Israel lanzó un ataque no provocado contra el país persa, lo que desencadenó la denominada «Guerra de los 12 Días», un cruce de ofensivas con misiles y drones entre ambas naciones.
Durante aquel conflicto, los objetivos principales del Estado hebreo fueron las instalaciones nucleares de la República Islámica, así como comandantes militares, altos cargos y científicos nucleares iraníes. Varios de ellos fueron asesinados junto con sus familiares en aquellos bombardeos, marcando un precedente de alta tensión que ahora parece reeditarse con mayor intensidad y con la participación activa de Estados Unidos.
La comunidad internacional observa con preocupación el desarrollo de los acontecimientos, mientras la región se prepara para una posible nueva oleada de violencia a gran escala.










