La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, acordó este martes con el Foro Interreligioso de Venezuela la creación de una mesa de trabajo conjunta para articular la ayuda social y sanar las “heridas del bloqueo económico” que afectan a los sectores más vulnerables del país.
Durante el encuentro realizado en Miraflores, la mandataria recibió una carta consensuada por las distintas confesiones religiosas –católica, islámica, evangélica, anglicana y judía– que plantea una agenda de trabajo enfocada en la convivencia pacífica y la asistencia humanitaria.
“Lo que llamamos situación humanitaria son las heridas sociales y económicas que ha dejado el bloqueo económico contra Venezuela”, afirmó Rodríguez, quien aprovechó la ocasión para anunciar que este miércoles se dirigirá al país con un mensaje de convocatoria para exigir el cese de las sanciones.
La mandataria instruyó la instalación de una mesa de trabajo con la Vicepresidencia Social para canalizar las propuestas del foro, que incluyen la operativización de centros de salud, educación y atención social desde las distintas organizaciones religiosas.
“Me parece fundamental contribuir con la atención de la población mediante operatividad de los centros de salud, educación, atención social, desde las distintas religiones. Eso es un espacio común y les doy la bienvenida”, expresó Rodríguez.
El monseñor José Antonio Daconce Isao, secretario general de la Conferencia Episcopal Venezolana, destacó que una de las grandes preocupaciones del foro es “el tema humanitario, el tema de la ayuda social, porque no podemos invisibilizar que tenemos muchos hermanos con muchas necesidades”.
“Todos los que estamos aquí tenemos años en nuestras instituciones trabajando en ello sin ningún interés, solo nos mueve nuestra fe a atender a esos hombres y mujeres que tanto lo necesitan”, agregó el vocero católico.
El pastor José Piñero, del Consejo Evangélico de Venezuela, coincidió al señalar que el foro busca “priorizar nuestra niñez, priorizar a las personas vulnerables” y construir “puentes de entendimiento, puentes de consenso común, de cooperación mutua”.
Por su parte, el sheik Omar Kadura enfatizó que la religión “viene para el bien del ser humano” y que la paz se construye “a través de la aplicación de la justicia, la equidad y la promoción de los derechos y deberes”.
La presidenta encargada también pidió al Foro Interreligioso acompañar el seguimiento a la Ley de Amnistía y rechazó cualquier intento de planificar conflictos para “sacar provecho político partidista”.
«Ya sabemos a dónde nos llevó el extremismo, nos llevó un 3 de enero. No es lo que queremos”, sentenció Rodríguez, quien cerró su intervención con un mensaje de esperanza y servicio: “Las posiciones y las responsabilidades de poder no son para el poder, son para el servicio”.
El encuentro concluyó con el compromiso de ambas partes de instrumentalizar todas las propuestas presentadas y de trabajar articuladamente en beneficio de los venezolanos más necesitados, bajo el principio de que “la fe mueve a servir al prójimo”.












