En una firme declaración a favor de la paz y el derecho internacional, la Asamblea de Delegados del Sindicato de Profesionales (PSC/CUNY), que representa a más de 30,000 profesores y personal de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), ha aprobado una resolución condenando la intervención de los Estados Unidos en Venezuela y en toda América Latina.
La resolución, presentada por el Comité Internacional del PSC, surge en respuesta a las crecientes tensiones en la región, incluyendo operaciones militares recientes en el Mar Caribe y el Océano Pacífico oriental. El PSC ha calificado estos actos como «una clara violación del derecho internacional en materia de derechos humanos y los principios de la Carta de las Naciones Unidas», y ha exigido una investigación completa e independiente sobre los mismos.
El documento adopta una postura crítica frente a lo que denomina una larga historia de injerencia estadounidense. Señala que «la demonización de Venezuela y otros países latinoamericanos en los principales medios de comunicación de EE. UU. inflama narrativas xenófobas y racistas», las cuales, según el sindicato, afectan directamente a la comunidad de CUNY, compuesta en gran parte por inmigrantes de América Latina y el Caribe.
La resolución contextualiza la oposición actual dentro del marco histórico de la Doctrina Monroe, citando su uso como justificación para «intervenciones políticas, militares y económicas» que han socavado gobiernos y movimientos sociales en la región, resultando en «represión, golpes militares, sanciones y asesinatos generalizados».
Además, el PSC vincula la política exterior con las luchas locales, argumentando que «la militarización de EE.UU. en el Caribe desvía fondos desesperadamente necesarios de la educación, la asistencia sanitaria, la vivienda [y] las infraestructuras», en un momento en que CUNY «sigue estando crónicamente infradotada».
Resoluciones principales:
1. El PSC se opone a cualquier intervención militar de los EE. UU., acción coercitiva o agresión contra Venezuela y a cualquier expansión regional del conflicto.
2. El PSC presentará esta resolución a su filial estatal (NYSUT) y a su filial nacional (AFT) para construir un amplio movimiento obrero en oposición a la intervención estadounidense.
3. El sindicato reafirma su apoyo al derecho de los trabajadores, estudiantes y comunidades venezolanas a «determinar su propio futuro político, económico y social libre de injerencias extranjeras» y su compromiso con la soberanía y la paz en las Américas.
Esta acción se enmarca en la tradición anti-guerra del PSC, recordando eventos como el foro de 2019 «¿Debería un sindicato antiguerra oponerse a las sanciones?» y resoluciones previas presentadas ante NYSUT y la AFT.










