El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela anunció este jueves la conclusión exitosa de una compleja operación de contención, extracción y transporte del material nuclear restante del antiguo Reactor Experimental RV-1, ubicado en el Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC).
La operación, que se llevó a cabo entre el 18 y el 29 de abril de 2026, responde a una solicitud histórica de Venezuela para retirar fuentes y materiales en desuso que permanecían en el país bajo custodia técnica desde el cierre definitivo del reactor en 1997.
El despliegue contó con la colaboración de diversos organismos nacionales e internacionales para garantizar el cumplimiento de los protocolos de seguridad física y radiológica:
Nacional: Liderado por el Ministerio del Poder Popular para Ciencia y Tecnología.
Internacional: Participación de la Administración Nacional de Seguridad Nuclear (NNSA) del Departamento de Energía de los EE.UU (DOE), y el Reino Unido, encargado de la logística del transporte marítimo especializado.
Supervisión: El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) supervisó las salvaguardias y realizó la verificación técnica del proceso.
El comunicado destaca que, aunque el material se encontraba bajo condiciones seguras de almacenamiento, un ataque militar perpetrado el 3 de enero de 2026 en las inmediaciones del IVIC, a 50 metros del antiguo reactor, incrementó el nivel de riesgo.
Este incidente confirmó la urgencia de ejecutar la extracción definitiva del material para proteger a la población y el entorno.
Con el traslado del material desde los laboratorios del IVIC hasta los muelles de Puerto Cabello para su disposición final fuera del país, Venezuela reafirma su compromiso con el uso pacífico de la energía atómica y la ciencia.
El Gobierno destacó que esta acción cumple con las obligaciones internacionales derivadas del Tratado de Tlatelolco, el Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares y los acuerdos de salvaguardias suscritos con el OIEA.
Tras el cierre del ciclo operativo del reactor, Venezuela ha enfocado sus esfuerzos nucleares en aplicaciones sanitarias y sociales, destacando la labor de la Planta de Esterilización por Rayos Gamma (Pegamma) para beneficios colectivos.















