El ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello Rondón, informó este martes que Venezuela se encuentra en un estado de tranquilidad y calma, retomando progresivamente el ritmo cotidiano tras la agresión militar sufrida por parte de Estados Unidos el pasado 3 de enero.
Duante una rueda de prensa, el ministro destacó que el espíritu de resiliencia del pueblo venezolano ha permitido el reinicio de las actividades fundamentales, subrayando el éxito del regreso a clases y la reactivación del sector comercial en todo el territorio nacional.
Cabello resaltó que este lunes el sistema educativo registró una asistencia escolar del 80%, una cifra que calificó de positiva considerando el contexto reciente. El ministro ofreció una reflexión autocrítica sobre el temor natural de algunas familias tras el bombardeo.
«Los padres tienen que llevar a sus niños al colegio. Los que no lo hicieron tiene que ver con el miedo lógico de no querer exponer a sus hijos a un nuevo ataque artero, pero nuestro compromiso es trabajar mañana, tarde y noche para darles esa seguridad«, afirmó.
En materia de orden público, el vicepresidente sectorial de Seguridad informó que el inicio de año ha sido excepcionalmente tranquilo, sin registrarse asesinatos vinculados a la delincuencia común, limitándose los pocos incidentes reportados a situaciones de índole intrafamiliar.
Reafirmó que los cuerpos de seguridad del Estado se mantienen desplegados de manera permanente para resguardar a la ciudadanía en calles, comercios y zonas residenciales, garantizando que la rutina diaria se desarrolle sin contratiempos.
Al referirse a las víctimas del bombardeo estadounidense, el ministro calificó la agresión como un «exabrupto total» contra una población que se encontraba descansando. Informó que la Policía Científica (CICPC) y el Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses (Senamecf) trabajan arduamente en la identificación de las víctimas.
Cabello explicó que la magnitud de las explosiones ha dificultado el conteo final de fallecidos, debido a la fragmentación de los cuerpos, por lo que se están realizando rigurosos estudios de ADN para identificar los restos humanos recuperados en los sitios del ataque. «Fue un ataque contra gente que estaba dormida, murieron y ni cuenta se dieron», sentenció.












