La Asamblea Nacional aprobó, en sesión ordinaria la Ley para el Fomento y la Promoción del Café, un instrumento jurídico clave diseñado para potenciar integralmente el sector cafetalero del país.
La normativa, aprobada por unanimidad, establece las directrices para fortalecer toda la cadena de valor, desde la producción y transformación hasta la industrialización, comercialización y exportación del rubro.
El objetivo principal es impulsar la economía cafetalera bajo estándares de sostenibilidad y responsabilidad, consolidando al sector como un pilar fundamental del desarrollo nacional.
El presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, encabezó la entrega formal del instrumento legal a los representantes del sector cafetalero presentes en el hemiciclo, reconociendo el esfuerzo y la participación activa de los productores en la construcción del texto legislativo.
La ley hace especial énfasis en la realidad geográfica y social del país, rindiendo tributo a los trabajadores del campo de los estados Lara, Portuguesa, Trujillo, Mérida y Táchira.
Para respaldar a estos productores, el marco legal contempla:
• Asistencia técnica integral para mejorar los procesos de cultivo.
• Fomento a la innovación tecnológica y agrícola.
• Prospección de mercados internacionales para elevar el perfil del café venezolano.
Con el fin de dinamizar el sector, la ley introduce mecanismos de facilitación administrativa, destacando la creación de una ventanilla única. Esta medida tiene como propósito principal simplificar los trámites legales y operativos, otorgando mayor celeridad a las actividades comerciales de los caficultores.
Asimismo, el marco legal fortalece la estrategia de Marca País Café de Venezuela, la cual servirá como garante del cumplimiento de las certificaciones de calidad internacionales, asegurando que el café nacional sea reconocido por su excelencia en los mercados globales.
La aprobación de esta ley representa un compromiso estratégico con la caficultura venezolana, promoviendo no solo el crecimiento económico, sino también la preservación de la conciencia ecológica que caracteriza a las comunidades campesinas de las zonas montañosas del país.












