En un movimiento clave para la dinamización de su cartera de exportaciones, Venezuela ha reanudado oficialmente el despacho de Petróleo Crudo Diluido (DCO), un grado que no registraba actividad de exportación desde finales de 2024.
Este reinicio de operaciones se materializó con el envío de un cargamento de 500.000 barriles gestionado por la compañía estadounidense Chevron, con destino a las refinerías de la costa del Golfo de México, según confirman documentos internos de PDVSA reportados por agencias internacionales.
El DCO es un producto altamente valorado por complejos refinadores en Estados Unidos e India. Se obtiene mediante la mezcla de crudo extrapesado de la Faja Petrolífera del Orinoco con nafta pesada importada, permitiendo su transporte y comercialización internacional.
La reactivación de estos envíos responde a una necesidad estratégica de drenar los altos niveles de almacenamiento en el país.
Finales de febrero, las reservas de DCO alcanzaron los 4,8 millones de barriles, representando la mayor concentración de crudo pesado en la región del Orinoco.
Mientras que los últimos meses se centraron en la exportación de crudo grado Merey (por parte de comercializadoras como Vitol y Trafigura) y grados Hamaca o Boscán (por parte de Chevron), el retorno del DCO abre una vía adicional para reducir inventarios estancados.










