El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela emitió un enérgico comunicado para rechazar la decisión adoptada en el procedimiento judicial de «venta forzosa» de CITGO Petroleum Corporation (CITGO), calificándola como un acto ejecutado por autoridades estadounidenses en perjuicio de los intereses del país y que constituye un «vulgar y bárbaro despojo» de un activo venezolano mediante un proceso fraudulento.
CITGO, una valiosa filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA), es considerada por el gobierno venezolano como un activo que EE.UU. pretende expropiar, instrumentalizando un procedimiento judicial que, según Caracas, es contrario a Derecho. El Gobierno de Venezuela y PDVSA denuncian haber sido «intencional e ilegalmente» excluidos del proceso judicial debido al «tráfico de influencias» del gobierno estadounidense.
El comunicado acusa que la exclusión fue diseñada específicamente para impedir el derecho a la defensa del legítimo gobierno venezolano y para «robar activos estratégicos» de la nación. La inminente venta forzosa de CITGO es calificada como un «nuevo episodio de la agresión multiforme» ejecutada por Estados Unidos contra Venezuela.
Venezuela reitera que no reconoce ni reconocerá la venta forzosa de CITGO, la cual considera un «flagrante desprecio de las garantías y libertades económicas, el debido proceso y el derecho a la defensa garantizados por cualquier Nación civilizada».
El Estado venezolano reafirma que adoptará todas las medidas a su disposición para que los «promotores y ejecutores del despojo» respondan ante la justicia, y se les impongan las responsabilidades civiles y penales correspondientes por la pérdida del activo.
El comunicado concluye advirtiendo que este caso pasará a la historia como «patética» evidencia de que en el territorio de EE. UU. «no se respetan ni garantizan las inversiones extranjeras», las cuales pueden ser objeto de apropiaciones ilícitas.












