Más de un millón de niños en Gaza enfrentan una grave escasez de alimentos y agua potable, mientras miles más se acuestan con el estómago vacío cada noche, advirtió este martes Tess Ingram, portavoz del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
A pesar del alto al fuego firmado en octubre de 2025, la ayuda humanitaria sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas de la población infantil. «La ayuda es insuficiente y las condiciones de vida siguen deteriorándose, especialmente en las zonas más densamente pobladas», señaló Ingram.
La infraestructura crítica que proveía agua potable y atención médica ha sido severamente dañada, lo que dificulta enormemente el funcionamiento de servicios esenciales. «Las familias en Gaza siguen luchando a diario por sobrevivir, y la infraestructura que proporcionaba agua y atención médica a los niños ha sufrido graves daños», afirmó la portavoz de Unicef.
Cifras que evidencian la crisis humanitaria
El número de fallecidos en Gaza desde el 7 de octubre de 2023 asciende a 68.865 personas, en su mayoría mujeres y menores de edad, según cifras recientes. Además, se han contabilizado 170.670 heridos como resultado de los ataques continuos.
Aunque se firmó un acuerdo de cese al fuego, la violencia no ha cesado por completo. Solo en las últimas semanas, se han registrado 236 muertes adicionales, incluyendo varios niños, y 600 personas heridas.
El nivel de donaciones internacionales se mantiene por debajo de los índices previos al inicio de la ofensiva israelí, lo que ha limitado el acceso a insumos esenciales. Esta disminución en el apoyo humanitario coincide con el aumento de muertes por desnutrición y falta de atención médica, que se suman a las víctimas directas del conflicto.
Organismos internacionales continúan monitoreando la situación mientras intensifican los llamados a garantizar el acceso humanitario y la protección de la infancia en los territorios palestinos ocupados.
La comunidad internacional enfrenta el urgente desafío de responder a una crisis que amenaza la supervivencia de miles de niños, en medio de un contexto de violencia prolongada y deterioro estructural generalizado.










