El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a encender la polémica en el escenario internacional con un discurso cargado de racismo y xenofobia durante su intervención en la Asamblea General de la ONU.
Con declaraciones ofensivas, Trump arremetió contra Europa y su política migratoria, afirmando que: “Tienen que entender, les aseguro que soy muy bueno en esto. Sus países se están yendo al infierno. En Estados Unidos, hemos tomado medidas audaces para frenar rápidamente la migración descontrolada”.
El mandatario estadounidense criticó a los países europeos por lo que calificó como una supuesta “invasión de inmigrantes ilegales”, a los que culpó de la transformación cultural y social del continente.
“Están destruyendo sus países, están siendo destruidos. Europa está en serios problemas. Han sido invadidos por una fuerza de inmigrantes ilegales como nunca antes se había visto”, aseveró.
Aunque no mencionó naciones específicas, lanzó críticas veladas contra ciudades como Londres, cuyo alcalde según Trump sería “terrible”. También afirmó que la capital británica estaría siendo “tomada por la ley islámica”. Según el mandatario, “la migración y las ideas energéticas suicidas serán la muerte de Europa occidental”.










