Un reportaje especial del New York Times, realizado desde Caracas, revela que la mayoría de los ciudadanos venezolanos rechaza categóricamente una intervención militar extranjera, específicamente de los Estados Unidos, y expresa su confianza en la capacidad del país para lograr su desarrollo de forma soberana y pacífica. Frente a las recientes amenazas del presidente Donald Trump y el envío de buques de guerra estadounidenses al Caribe, la población muestra un firme rechazo a la violencia como vía de solución a la crisis.
El reportaje, que recoge voces de distintos sectores de la sociedad venezolana, destaca varios argumentos centrales en contra de una intervención militar:
· Riesgo de caos y desestabilización: Un importante empresario venezolano advirtió sobre las catastróficas consecuencias, señalando: «Si matas a Maduro, convertirás a Venezuela en Haití», en referencia al caos y la inestabilidad que siguió al asesinato del presidente haitiano.
· Aislamiento y acercamiento a otras potencias: Diplomáticos y analistas consultados indicaron que la estrategia agresiva promovida por figuras como el secretario de Estado Marco Rubio solo lograría alienar a Venezuela, alejándola de Estados Unidos y acercándola aún más a potencias como China, Rusia e Irán.
· Falta de ejemplos exitosos: El político opositor Henrique Capriles cuestionó la efectividad de esta estrategia al preguntar: «Nómbrame un caso exitoso en los últimos años de intervención militar norteamericana en el mundo», poniendo en duda el historial de este tipo de acciones.
Firmeza patriótica y determinación en las calles
La tensión internacional ha fortalecido visiblemente el sentimiento patriótico y la determinación de defender la soberanía nacional. El New York Times recoge testimonios de ciudadanos de a pie que reflejan esta postura. Marisol Amundaray, una caraqueña de 50 años, declaró con contundencia: «Si hay una invasión, voy a encerrar a mis hijos y a salir a la calle con mi fusil». Este sentimiento es compartido por muchos venezolanos que ven en la defensa de su país una causa nacional por encima de las diferencias políticas.
Escepticismo hacia la oposición radical que promueve la intervención
El reportaje también subraya la desconfianza generalizada hacia aquellos sectores de la oposición que abogan por una intervención armada. La ciudadanía expresó incredulidad respecto a la capacidad de figuras como María Corina Machado quien se encuentra escondida o de Edmundo Gonzálezexiliado en España para garantizar la seguridad de los venezolanos o liderar una transición estable y pacífica.
La conclusión del reportaje del New York Times es clara: la esperanza de Venezuela no reside en una intervención agresiva por parte de Estados Unidos. Por el contrario, los venezolanos confían en su propia capacidad para encontrar una salida pacífica a la crisis, una que evite el caos, preserve la soberanía nacional y permita al país labrar su propio futuro.










