En una nueva fase del conflicto armado que sacude la región, diversas fuentes han confirmado este martes una serie de ataques aéreos dirigidos contra puntos neurálgicos de la red de transporte y puentes en la República Islámica de Irán.
Los informes indican que la infraestructura ferroviaria ha sido el blanco principal de las recientes incursiones.
Se ha reportado un impacto directo contra las vías férreas. Equipos de la Media Luna Roja ya se encuentran en el lugar brindando asistencia médica a los ciudadanos heridos.
Según reportes de Channel 12, un puente ferroviario clave que conecta las ciudades de Tabriz y Zanyán ha sido destruido, lo que supone un duro golpe para la logística y el transporte civil en la zona.
En un movimiento inusual, el portavoz en idioma persa de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), Avichay Adraee, emitió un comunicado urgente a través de la plataforma X. En el mensaje, se insta a la población civil iraní a evitar el uso de cualquier sistema de trenes en todo el país hasta las 21:00 (hora local), advirtiendo que la proximidad a las vías representa un riesgo mortal.
Estos ataques ocurren tras el inicio de la ofensiva conjunta entre Israel y Estados Unidos el pasado sábado 28 de febrero, cuyo objetivo declarado es neutralizar las capacidades estratégicas de Teherán.
La respuesta iraní no se ha hecho esperar.
Realizaron un lanzamiento masivo de misiles balísticos y drones contra objetivos en Israel y bases estadounidenses en la región, ataques a instalaciones petroleras vinculadas a EE. UU. y el bloqueo casi total del Estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del crudo mundial, provocando una inestabilidad inmediata en los precios globales del combustible.
El presidente Donald Trump ha fijado las 20:00 horas (hora del Este) de este martes como plazo límite para un acuerdo sobre la reapertura del estrecho, elevando el tono de la retórica bélica con duras advertencias hacia el liderazgo persa.
Pese a la presión internacional y los daños a su infraestructura, las autoridades de Teherán sostienen que están instaurando un «nuevo orden» en el Golfo Pérsico y que el acceso al Estrecho de Ormuz para Washington y Tel Aviv ha cambiado de forma permanente. Asimismo, han reiterado su negativa a detener su programa nuclear, el cual mantienen bajo la premisa de fines pacíficos.
La situación continúa en desarrollo y se espera que las próximas horas sean críticas para la estabilidad diplomática y económica global.










