Luego de la jornada electoral celebrada este domingo en Colombia, el presidente Gustavo Petro ha marcó una postura firme frente a los resultados preliminares emitidos por la firma privada de los hermanos Bautista, asegurando que su Gobierno solo reconocerá la información proveniente de las comisiones escrutadoras oficiales, bajo la autoridad de los jueces de la República.
El mandatario denunció públicamente a través de sus redes sociales diversas irregularidades técnicas en el software utilizado para el preconteo. Según Petro, los algoritmos del sistema fueron modificados hasta en tres oportunidades durante la última semana, resultando en la inclusión injustificada de 800.000 cédulas adicionales que no forman parte del censo oficial.
«Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista. Hay dos censos en este momento: el oficial y el del software de la firma privada», sentenció el jefe de Estado, advirtiendo sobre una preocupante duplicidad en los registros electorales que pone en riesgo la integridad del proceso.
Petro subrayó que su administración ya ha iniciado la documentación técnica de las irregularidades, señalando que existen mesas impugnadas donde se habrían contabilizado votos sin la presencia física de los electores en los centros de votación. También, recalcó que su gestión actuará bajo un estricto apego al marco legal vigente, priorizando el conteo oficial sobre cualquier cifra emitida por entes particulares.
Mientras la controversia sobre el preconteo avanza, la Registraduría Nacional avanza con el conteo oficial de los votos, reportando hasta el momento una participación del 56,49% del electorado.
Con el 92,85% de las mesas escrutadas, se ha confirmado que la elección presidencial se definirá en una segunda vuelta el próximo 21 de junio entre los candidatos Abelardo de la Espriella, representante del movimiento Defensores de la Patria, quien obtiene un 43,63% de los sufragios, e Iván Cepeda, del Pacto Histórico, con un 41,17%.
Ante la mínima diferencia y los cuestionamientos técnicos sobre el proceso electoral, el Gobierno Nacional ha instado a la ciudadanía a mantener la calma y esperar los resultados definitivos que emanen directamente de las autoridades competentes, garantizando así la soberanía y transparencia de la voluntad popular expresada en las urnas.










