En el marco del inicio de la Semana Santa, el presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, junto a la primera dama y diputada, Cilia Flores, dirigieron un emotivo mensaje a la nación centrado en la espiritualidad, la resiliencia y la unión nacional.
A través de una misiva cargada de citas bíblicas y reflexiones sobre la pasión de Cristo, el Jefe de Estado llamó al pueblo venezolano a mantener la «firmeza espiritual» y la esperanza, incluso en tiempos de prueba, recordando que la fe del pueblo es «gigantesca en su fuerza moral».
El mandatario nacional reflexionó sobre el verdadero sentido del liderazgo, inspirándose en las enseñanzas de Jesucristo sobre la humildad y el compromiso con el prójimo.
«La grandeza verdadera no está en dominar, ni en oprimir, ni en humillar, sino en servir, en acompañar, en sostener y en entregar la vida por amor», reza el mensaje presidencial.
Haciendo referencia a la purificación del templo, el presidente Maduro instó a que Venezuela sea una «casa de oración, de respeto y de encuentro», haciendo un llamado directo a sanar las heridas sociales.
Exhortó a limpiar el corazón de divisiones y egoísmos, recordó la importancia de mirar a los más vulnerables, a quienes sufren y a quienes atraviesan pruebas, bajo la premisa de la solidaridad cristiana.
Asimismo, abogó por un reencuentro sincero entre todos los sectores del país para consolidar la paz con justicia.
El mensaje concluyó con una petición por la salvación y la prosperidad de la Patria, encomendando el destino de Venezuela a la bendición divina. «Que haya unión nacional, reencuentro entre todos y todas, reconciliación sincera y paz con justicia para nuestra Patria», finalizó el mandatario.












