El primer mandatario venezolano, Nicolás Maduro, acusó este lunes al Gobierno de los Estados Unidos de haber permitido que intereses de la «mafia de Miami» secuestren y extremicen su política exterior hacia América Latina y el Caribe, un fenómeno que calificó como la «mayamización» de las relaciones hemisféricas.
Durante una conferencia de prensa con corresponsales internacionales, el Jefe de Estado trazó una línea histórica que conecta las intervenciones estadounidenses de los siglos XVIII y XIX con lo que define como la actual estrategia de «máxima presión» contra el país.
«La visión mayamera extremista ha tomado el control político de la Casa Blanca y del Departamento de Estado», afirmó Maduro, alertando que «amenazar a Venezuela equivale a amenazar a todo el continente».
Frente a esta política que tildó de «inmoral e ilegal» por violar la Carta de las Naciones Unidas, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, afirmó que la respuesta nacional ha sido el fortalecimiento de la unión ciudadana y la preparación permanente para defender la soberanía, la paz y la integridad territorial.
«En nuestra región ha crecido la conciencia de que quien se mete con uno, se mete con todos», destacó, subrayando la unidad de los pueblos latinoamericanos y caribeños frente a lo que consideró una agresión externa.
Maduro concluyó reafirmando la voluntad de su gobierno de resistir «todos los días y meses que sea necesario» los métodos que el «imperio estadounidense» pretende aplicar contra Venezuela.










