Durante la tradicional entrevista de inicio de año concedida al intelectual Ignacio Ramonet, el presidente de la República, Nicolás Maduro, denunció de manera categórica que la política de hostigamiento ejecutada por el gobierno de los Estados Unidos constituye una violación flagrante del derecho internacional.
El mandatario venezolano señaló que las tácticas de intimidación de Washington ignoran los principios fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas, documento que en 2025 cumple 80 años de vigencia.
«La Carta de las Naciones Unidas es la columna vertebral de todo el derecho internacional de posguerra. Prohíbe y condena que un país amenace a otro con el uso de la fuerza, estableciéndolo como un delito internacional», sentenció el jefe de Estado, subrayando que estas acciones vulneran la paz global establecida desde 1945.
Más allá de los marcos jurídicos, el presidente Maduro dirigió un mensaje a la opinión pública estadounidense, instando a una reflexión moral sobre las intervenciones en América Latina.
Hizo un llamado especial a la juventud y a las comunidades cristianas de EE. UU., cuestionando si la política de asedio contra la soberanía venezolana es compatible con los valores éticos y religiosos que profesan.
El pronunciamiento coincide con el balance de fin de año, donde el presidente calificó el 2025 como un periodo de «entereza colectiva».
El presidente Maduro, expresó que a pesar del bloqueo económico y el asedio externo, Venezuela ha logrado edificar un «consenso para la vida», fortaleciendo el Poder Nacional como principal defensa ante las presiones internacionales.
El Ejecutivo Nacional reiteró que el camino de Venezuela seguirá siendo la diplomacia de paz, siempre bajo el respeto irrestricto a la autodeterminación de los pueblos.










