El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, afirmó que, pese a las continuas agresiones imperiales, ha surgido un nuevo país unido en la defensa de su soberanía. Durante la más reciente edición de su programa televisivo «Con Maduro +», el Jefe de Estado se refirió a las amenazas militares en la región.
«De estas amenazas militares, donde nos han puesto ocho barcos destructores, 1.200 misiles, un submarino nuclear, y donde todos los días suman nuevos números, (…) ha surgido un nuevo país; el país que ama la paz y que rechaza cualquier agresión y cualquier guerra», expresó el Primer Mandatario.
En este contexto, el Presidente reiteró que Venezuela no es un país narcotraficante, un hecho que, aseguró, Estados Unidos conoce de antemano. Denunció que, al no poder acusar a la nación de poseer armas de destrucción masiva, el gobierno norteamericano recurre a una «falsa narrativa», a pesar de que estadísticas de organismos internacionales como la ONU demuestran lo contrario.
Anuncio de la Segunda Fase de estabilización económica
Como parte de la respuesta ante lo que denominó «la acechanza militar», el presidente Maduro anunció la preparación de la segunda fase de estabilización del nuevo modelo económico. Esta fase tiene como objetivo garantizar el 100% de la producción nacional y la sustitución de importaciones.
Asimismo, destacó el trabajo de su Gabinete de Gobierno en el fortalecimiento interno del sistema financiero y monetario del país, un objetivo que, precisó, se logrará a mediano plazo «con mucha fortaleza». Advirtió que uno de los propósitos del imperialismo y la extrema derecha es dañar nuevamente la economía venezolana, pero afirmó contar con «un nuevo modelo económico bastante robusto» para hacerle frente.
Pronunciamiento sobre la paz en Palestina
El presidente Maduro también se refirió al reciente «acuerdo de paz» firmado por varios líderes mundiales con el supuesto fin del genocidio cometido por Israel contra el pueblo palestino. Calificó el posible acuerdo con escepticismo, manifestando su deseo de que no sea «un acuerdo más».
«Ojalá no vaya a ser un acuerdo más, de verdad, lo digo con sinceridad, hay mucha justicia por hacer. Esta es la paz de los escombros, la paz de las ruinas, la paz producto de un genocidio», señaló.
Cuestionó si existirá justicia real por el genocidio de más de 65.000 personas asesinadas por misiles, entre ellos 25.000 niños, y por la destrucción del 95% de las viviendas, escuelas, hospitales y mezquitas. En este sentido, instó a los garantes del acuerdo –Estados Unidos, Egipto, Turquía y Catar– a que «garanticen que se cumplan los próximos pasos».










