En un acto marcado por el llamado a la unidad nacional y la superación de las diferencias partidistas, la Presidenta Encargada, Delcy Rodríguez, encabezó este martes el Encuentro de Mujeres Políticas, donde se formalizó la firma de un histórico Acuerdo de Paz y defensa de los derechos de la mujer venezolana.
Durante su intervención, la mandataria destacó que este acuerdo trasciende las posturas ideológicas para centrarse en la identidad compartida de las mujeres del país. «No estoy hablando ni como chavista ni le estoy hablando a la opositora, estoy reconociendo los derechos de la mujer venezolana», afirmó.
Rodríguez compartió una reflexión personal sobre los retos de género en el poder, instando a las asistentes a transformar el ejercicio de la política en Venezuela.
«Sé lo que es ser víctima de discriminación y persecución, pero siempre crecí con la idea de avanzar desde las vulnerabilidades para desarrollarnos como seres humanos».
«Pido que como mujeres nos sumemos a sanar en la política, que no nos veamos con malas caras si somos de partidos distintos», expresó Rodríguez.
La Presidenta (E) presentó cifras que subrayan el papel protagónico de la mujer en la estructura social del país, señalando que el 63% de los emprendimientos en Venezuela son liderados por mujeres y que el 70% de las jefas de calle pertenecen al género femenino, consolidándolas como el principal sostén de la familia y la comunidad.
Un punto central del encuentro fue el llamado a la unidad frente a las medidas coercitivas. Rodríguez enfatizó que el cese del bloqueo debe ser una petición unánime de todas las venezolanas, por ser ellas quienes han enfrentado el impacto más directo de estas restricciones.
«Hay un consenso hoy: que Venezuela sea libre de sanciones y de bloqueo para retomar un rumbo de bienestar. Les pido que nos unamos porque hay muchos cambios que el país necesita y que requieren la participación de las mujeres», sentenció.
Finalmente, recordó su juramento del pasado 5 de enero de preservar la paz y la tranquilidad para la juventud, instando a las líderes políticas a emular a las heroínas y pueblos indígenas en la defensa de la autodeterminación nacional. «Que el rostro de mujer sea el rostro de Venezuela, pero por una Venezuela de inclusión y prosperidad», concluyó.










