La crisis industrial en Argentina alcanzó un nuevo punto de tensión, cuando cientos de trabajadores de la empresa FATE, acompañados por organizaciones sindicales y sociales, se concentraron en la histórica Plaza de Mayo. La movilización denuncia el despido masivo de 920 empleados y las políticas económicas del Gobierno de Javier Milei que amenazan la continuidad de la industria nacional
Los trabajadores, nucleados en el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA), mantienen la toma de la planta de FATE desde hace más de 50 días. La protesta se ha intensificado ante la denuncia del incumplimiento de la conciliación obligatoria por parte de la patronal.
El colectivo laboral exige el cumplimiento de un fallo judicial que garantice una partida de 3.000 millones de pesos destinada a cubrir indemnizaciones y salarios adeudados durante los últimos cuatro meses. Los manifestantes han sido tajantes: la ocupación de la fábrica continuará hasta que se logre la reincorporación de los despedidos.
La situación de FATE, una de las industrias más antiguas y emblemáticas del país, que sobrevivió a dictaduras y crisis económicas previas, es vista por los sindicatos como un síntoma directo de la actual política de apertura comercial.
Los trabajadores denuncian que la política de «importación ilimitada» impulsada por el Ejecutivo nacional destruye la competitividad de los productos locales. Según cifras manejadas por las organizaciones convocantes, estas medidas ya han provocado el cierre de más de 20.000 fábricas en todo el territorio argentino.
La protesta en Plaza de Mayo no fue exclusiva del sector del neumático. La jornada contó con el apoyo de una coalición diversa que incluyó a: Docentes y trabajadores de la salud, centrales obreras como la CTA y la CTA Autónoma, organizaciones sociales y partidos de izquierda.
«No cesaremos en nuestra lucha. Vamos a sostener la ocupación de la fábrica hasta recuperar cada puesto de trabajo», expresaron representantes sindicales durante el acto central, reafirmando que el conflicto en FATE es hoy el emblema de la resistencia laboral frente al modelo económico vigente.










