El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció la existencia de un presunto plan para desestabilizar el orden público y el proceso electoral en el país, señalando que armamento bélico utilizado en recientes ataques terroristas proviene de Ecuador.
Tras un trágico atentado que dejó un saldo de 20 muertos y 45 heridos, el mandatario anunció el inicio de investigaciones exhaustivas para rastrear el origen de las armas empleadas por grupos armados al margen de la ley. Según Petro, el material bélico utilizado por las disidencias de las antiguas FARC, específicamente los frentes liderados por alias «Iván Mordisco» y alias «Marlon», tiene su procedencia en territorio ecuatoriano.
«Se prepara un plan para desestabilizar las elecciones en Colombia», advirtió el mandatario a través de sus canales oficiales, vinculando estos hechos con una estrategia para enturbiar el panorama político del país neogranadino.
El presidente Petro también vinculó la crisis de seguridad en ambos lados de la frontera con las dinámicas del narcotráfico internacional. Señaló que la alta tasa de criminalidad en Ecuador está directamente relacionada con la cocaína que transita por sus puertos, una situación que, según el mandatario, está alimentando la violencia y el flujo de armas hacia las disidencias en Colombia.
El Gobierno colombiano subrayó que estos ataques no son eventos aislados, sino que forman parte de una estructura de acciones que buscan vincular al Ejecutivo con hechos de violencia de cara a los próximos comicios.
Las autoridades de seguridad nacional han sido instruidas para reforzar la vigilancia en las zonas de mayor influencia de las disidencias y para establecer canales de verificación sobre el tráfico de armas transfronterizo.










