El secretario general del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), Diosdado Cabello Rondón, denunció este miércoles la naturaleza «criminal e inhumana» de la operación militar ejecutada por los Estados Unidos el pasado 3 de enero.
El dirigente desmintió las versiones que apuntaban a ataques estrictamente quirúrgicos, revelando que el bombardeo afectó gravemente a la población civil y a instituciones científicas del país.
Cabello fue enfático al señalar que las acciones militares dejaron una estela de trauma en los sectores más vulnerables. «Es un acto inhumano, deja una ola de terror en nuestro pueblo, en nuestros niños, que escucharon todo», relató. Asimismo, denunció que las explosiones alcanzaron hogares venezolanos, dejando como saldo múltiples víctimas fatales.
«No fueron solo bases militares; fueron afectadas las casas de varias familias y hubo muchos asesinados por los bombardeos. Eso no es un acto humano», sentenció el líder del PSUV.
La denuncia también se centró en la destrucción de infraestructuras vitales que no representan objetivos militares. Cabello cuestionó el «morbo y la maldad» detrás del ataque a centros de almacenamiento de insulina, fundamentales para el tratamiento de pacientes diabéticos en todo el territorio nacional.
Además, informó sobre la destrucción de cinco centros de investigación del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), espacios que sirven de sede para el aprendizaje de los estudiantes de la Universidad Nacional de las Ciencias Dr. Humberto Fernández-Morán.
«¿Por qué atacar una universidad o un centro de investigación? Afortunadamente no había personas allí en ese momento, pero el daño al conocimiento y a la salud es evidente».
Para finalizar, Cabello reafirmó que, a pesar del asedio y el impacto psicológico de los ataques, la estructura política y el pueblo organizado mantienen un solo objetivo estratégico. Aseguró que el Estado está «obligado a seguir trabajando sin descanso» para lograr el regreso al país del presidente Nicolás Maduro y la Primera Combatiente Cilia Flores, quienes cumplen hoy cuatro días bajo custodia estadounidense.










