En una intervención marcada por la firmeza política y una profunda carga emocional, el diputado Nicolás Maduro Guerra se dirigió a la plenaria de la Asamblea Nacional durante su sesión de instalación, para denunciar el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores, y asegurar que la nación se mantendrá de pie hasta lograr su retorno.
Maduro Guerra destacó que el Jefe de Estado no es un líder circunstancial, sino el resultado de una estirpe histórica formada por el Comandante Hugo Chávez en la ética del sacrificio.
“El Presidente se mantendrá firme, sereno y a la altura del papel histórico que le ha tocado asumir. Nos mostró la señal de la victoria que necesitamos para vencer”, afirmó el parlamentario, subrayando que el único «delito» de sus padres ha sido amar a Venezuela y negarse a entregar su soberanía.
El diputado lanzó una advertencia a la comunidad internacional, señalando que la agresión estadounidense contra Venezuela representa una amenaza directa a la estabilidad global.
“Hoy es Venezuela, mañana puede ser cualquiera. El derecho internacional existe para frenar imperios; sin él, el mundo vuelve a la Ley de la Selva. Esta es una batalla por la existencia misma de la humanidad y por la igualdad soberana de las naciones”, sentenció.
Asimismo, hizo un llamado a transformar la indignación del pueblo en «movilización y organización invencible», instando a los ciudadanos a no callar por temor y a alzar la voz por el derecho a existir de la nación.E
En un momento de gran sensibilidad, el legislador se refirió a la persecución contra su círculo íntimo: “Mi persona y mi familia estamos siendo perseguidos porque no somos comprables. Mi familia está hecha de hombres y mujeres de valores íntegros, amorosos y chavistas”.
“A ti papá, te digo: Hiciste de todos nosotros gente fuerte. Aquí estamos, cumpliendo hasta que regreses. ¡La Patria está en buenas manos y pronto nos vamos a abrazar aquí en Venezuela!”.
Finalmente, el diputado Maduro Guerra ratificó que Venezuela no busca privilegios ni concesiones, sino respeto mutuo.
Reiteró que el país desea mantener relaciones de cooperación con todos los países, incluidos Estados Unidos y Europa, siempre que se basen en la igualdad soberana y la no injerencia, principios que el presidente Maduro ha defendido durante más de 12 años.
“No pedimos nada complejo; pedimos que nos dejen en paz para que nuestra economía crezca y el pueblo pueda ser feliz”, concluyó, reafirmando el papel de la Asamblea Nacional como garante de la paz interna y el equilibrio regional.










