En una masiva demostración de determinación y compromiso, miles de mujeres tomaron las calles de la capital venezolana este martes en la «Gran Marcha de las Mujeres». La movilización tuvo como objetivo central exigir la libertad inmediata del presidente Nicolás Maduro Moros y la primera dama, Cilia Flores, quienes fueron secuestrados el pasado 3 de enero durante la agresión militar extranjera.
Desde la Avenida Libertador, las mujeres venezolanas alzaron su voz en rechazo a lo que calificaron como un «amanecer nefasto» y una violación a la soberanía nacional por parte de la administración estadounidense.
«Las guardianas de la patria en lucha permanente»
La alcaldesa de Caracas, Carmen Meléndez, quien encabezó la jornada, destacó la valentía de las mujeres organizadas que han permanecido en despliegue constante desde el inicio del ataque.
«Las mujeres organizadas hoy hemos salido a la calle como lo hemos hecho todos estos días a partir de ese 3 de enero, cuando nuestra ciudad fue atacada y bombardeada», resaltó Meléndez.
La alcaldesa enfatizó que los argumentos utilizados para justificar la agresión son falsos y que el verdadero interés detrás de la intervención son los recursos naturales del país: «Ya se cayeron las caretas; lo que quieren son nuestras riquezas y nuestro petróleo», aseguró, instando a la población a no bajar la guardia.
Entre consignas y banderas, las manifestantes ratificaron que las mujeres son el motor fundamental de la Revolución y las principales defensoras de la paz en el país.
La movilización dejó claro que las fuerzas femeninas permanecerán en las calles de manera indefinida hasta lograr el retorno de la pareja presidencial.
Asimismo, la marcha reafirmó la voluntad de los sectores populares de mantener la estabilidad institucional frente a la intervención militar.
En la jornada se hizo un llamado a la unidad nacional y a la resistencia permanente, consolidando a la mujer venezolana como la principal barrera moral y política ante los desafíos que enfrenta la República.












