En una impactante revelación durante una entrevista exclusiva para el canal de YouTube The Grayzone, el ex boina verde y mercenario estadounidense Jordan Goudreau declaró que el llamado «Cártel de los Soles» venezolano fue una creación de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos en la década de 1990, mucho antes de la llegada al poder de la Revolución Bolivariana.
Goudreau, conocido por ser el cerebro de la fallida «Operación Gedeón» en mayo de 2020—un intento de incursión armada para capturar o asesinar a líderes del gobierno venezolano—, no dejó lugar a dudas sobre el origen de la organización. “Ya en los años 90, el cártel de los soles fue creado por la CIA. Esto no es ningún secreto, quiero decir, esta es la verdad. Este es el cártel del que se dice que Nicolás Maduro está a cargo, pero puede que en realidad ya no exista”, afirmó.
Ante la repregunta directa del periodista Max Blumenthal sobre si confirmaba esta autoría, Goudreau respondió: “Oh, absolutamente. Eso no es nuevo”. Para respaldar su afirmación, el mercenario citó declaraciones públicas de un exjefe de la DEA (Administración para el Control de Drogas) a Mike Wallace, que describían un «tráfico de drogas por parte de la CIA en asociación con la Guardia Nacional de Venezuela».
Goudreau se refirió al cártel como «casi una broma entre nosotros», explicando que el nombre se derivó de un parche con un sol en el uniforme de los oficiales venezolanos y fue acuñado, supuestamente, por la DEA. Sin embargo, insistió en la veracidad de su funcionamiento: «la facilitación del tráfico de drogas por parte de la CIA a través de este grupo está bien documentada».
La entrevista profundizó en los motivos detrás de la persistente presión del gobierno de Estados Unidos sobre Venezuela. Goudreau afirmó que, independientemente del partido en el poder, Washington busca «proteger» los recursos e intereses vinculados al narcotráfico.
Al ser cuestionado por Blumenthal sobre el beneficio de deshacerse del presidente Nicolás Maduro, Goudreau ofreció una doble explicación. Por un lado, mencionó la necesidad de mantener la «Doctrina Monroe» y evitar que Rusia o China ganen una posición estratégica en la región. Por otro lado, señaló una razón más concreta durante la administración Trump: «Deberían llamarlo la doctrina Maduro», declaró, sugiriendo que la obsesión personal con el líder venezolano se convirtió en un motor de la política exterior.
Estas declaraciones de un actor directo en intentos de desestabilización contra Venezuela arrojan una luz cruda sobre las acusaciones históricas de que agencias estadounidenses participaron en la creación y facilitación de estructuras de narcotráfico en el país, planteando serias cuestiones sobre la naturaleza de la «guerra contra las drogas» y los objetivos geopolíticos de Washington en la región.










