Bajo el lema de la defensa de la soberanía y la paz continental, se instaló este [día de la semana] en Caracas la Asamblea de los Pueblos por la Soberanía y la Paz de Nuestra América, un encuentro que reúne a más de 500 ciudadanos y representantes de movimientos sociales de los cinco continentes. El acto inaugural contó con la participación del ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Yván Gil.
El Canciller venezolano destacó la amplia y diversa convocatoria del evento, que congrega en la capital venezolana, hasta el próximo 10 de diciembre, a delegaciones de África, América del Norte, América Latina, Asia, Oceanía, Asia Occidental y el Caribe, sumando más de 50 delegaciones y países. Esta congregación, según Gil, reafirma el respaldo internacional a la consigna de paz y soberanía y busca consolidar el camino de la paz en Venezuela ante las amenazas actuales.
En su intervención, el jefe de la diplomacia venezolana afirmó que Venezuela enfrenta en la actual coyuntura una amenaza de magnitud inédita en más de 200 años, caracterizada por el uso del poder económico, militar y mediático para desatar una guerra psicológica sin precedentes. «Afortunadamente», subrayó Gil, «los pueblos del mundo han reaccionado de manera contundente, respaldando la consolidación de la paz en nuestro país».
El ministro Gil precisó que uno de los objetivos centrales de esta Asamblea es analizar en profundidad la amenaza militar y el crimen organizado transnacional que, según su declaración, intentó arraigarse en Venezuela, pero fue derrotado por la firmeza del Gobierno Nacional. Los foros de trabajo también persiguen consolidar, desde Caracas, la constitución permanente de esta Asamblea de los Pueblos.
Esta propuesta de estructura global aspira a servir como un espacio permanente para la construcción de una plataforma capaz de generar respuestas soberanas, independientes y populares ante cualquier forma de agresión extranjera. Frente a estas agresiones, el Canciller Gil fue enfático al señalar que la respuesta debe ser la «ofensiva revolucionaria y la construcción de movimientos y acciones completas».
La Asamblea de los Pueblos por la Soberanía y la Paz de Nuestra América se presenta, así como una iniciativa de los movimientos sociales para articular, desde la solidaridad internacional, mecanismos de defensa de la autodeterminación y la paz en la región.










