El presidente de la República, Nicolás Maduro, estableció un vínculo crucial entre la actual crisis global y la resistencia que ejerce la nación bolivariana. El mandatario señaló a la Franja de Gaza como el «efecto de demostración» de la barbarie y crueldad imperialista.
El Jefe de Estado lamentó la continua masacre que afecta al «pueblo palestino, contra el pueblo árabe, contra el pueblo humilde, donde nació nuestro Señor Jesucristo». Denunció la situación de terror en el territorio, donde, a su juicio, la vida parece haber perdido todo valor.
Sin embargo, el presidente Maduro sostuvo que esta barbarie global está provocando un «gran cambio en la conciencia mundial». Este despertar se está manifestando a través de la irrupción de nuevos y poderosos movimientos sociales de opinión pública en Estados Unidos, Europa y toda América.
En este contexto de despertar planetario, el Presidente destacó el papel primordial que ocupa la nación bolivariana como un faro de resistencia:
«Venezuela ahí ocupa un papel primordial, porque el mundo pone sus ojos sobre Venezuela como ejemplo digno, como ejemplo victorioso de quienes luchan, logran la paz y jamás entregan ni un ápice de su dignidad, de sus valores y sus principios. Jamás, ni un ápice.»

Venezuela es un referente global de la lucha antiimperialista, cuya dignidad se mantiene inquebrantable a pesar de las presiones.










