El presidente de la República, Nicolás Maduro, propuso este jueves una «reingeniería profunda» de la clase obrera del país, con el fin de que esta asuma la posición de poder que, según su visión, debe tener en todos los ámbitos de la vida nacional: económico, social, cultural y político.
El planteamiento fue realizado durante el Balance de las Asambleas de Base, paso previo al Congreso Constituyente de la Clase Obrera.
Ante una nutrida representación de sectores clave como la petroquímica, construcción, salud, educación, agroalimentación y telecomunicaciones, el mandatario defendió la necesidad de romper dogmas y paradigmas para que la clase trabajadora forje su propio modelo.
«Para que la clase obrera tome la posición de poder que tiene que tener en la economía, en la cultura, en la sociedad, en la política, en las calles, en la opinión pública», afirmó Maduro.
El Jefe de Estado enfatizó que los trabajadores son los «protagonistas de primer nivel» en la construcción de una nación que se haga respetar en el mundo.
En un momento emotivo del encuentro, el presidente Maduro compartió su experiencia formativa en el Sindicato del Metro de Caracas (Sitrameca), al que se refirió como su «mejor experiencia laboral» y su «escuela sindical».
De igual manera, Maduro destacó que Sitrameca cuenta con una generación de relevo y expresó su orgullo por ver a su antigua empresa a la vanguardia del proceso constituyente obrero que ha convocado. Esta referencia busca inyectar un componente histórico y personal al proceso de refundación de la estructura gremial venezolana.
El Congreso Constituyente, cuyo objetivo es transformar la organización sindical y potenciar la participación obrera en el Plan Productivo y la Defensa Integral del país, se celebrará el próximo mes de diciembre.










