Un total de 473 tripulantes de la Flotilla Global Sumud han sido trasladados a la prisión de Saharonim, ubicada en el desierto del Néguev, tras ser interceptados y detenidos por las fuerzas israelíes. Este traslado se produjo después de la interceptación ilegal de la flotilla, compuesta por más de 40 barcos que transportaban ayuda humanitaria con destino a la sitiada Franja de Gaza.
La detención masiva de los activistas se desarrolló a lo largo de un operativo de 12 horas llevado a cabo por la Armada israelí. Inicialmente, el buque *Marinette* era el único que permanecía navegando en el Mediterráneo, pero finalmente también fue interceptado, completándose así la detención de toda la flotilla. Tras su captura, todos los activistas fueron llevados al puerto de Ashdod, donde la Policía israelí los fichó antes de entregarlos a las autoridades fronterizas, que ordenaron su ingreso en la prisión de Saharonim.
Este traslado a una prisión en condiciones desérticas presagia el inicio de un proceso de deportación masiva a sus países de origen. Según explicó la abogada Loubna Tuma, miembro del equipo legal de Adalah, los tripulantes se enfrentan ahora a un ultimátum: «Los detenidos tienen dos opciones: aceptar la deportación inmediata o negarse a la misma». Quienes acepten serán conducidos directamente al aeropuerto para ser expulsados en un vuelo. Quienes se nieguen, se verán inmersos en un procedimiento judicial donde un juez será el encargado de decidir sobre su deportación.
La Flotilla Global Sumud está integrada por una coalición internacional sin precedentes, con ciudadanos de 25 nacionalidades diferentes. Entre los 473 activistas detenidos se encuentran personas de:
– Europa: España, Italia, Irlanda, Grecia y Francia.
– Américas: Estados Unidos, Brasil, Colombia, México y Uruguay.
– Asia y África: Türkiye, Malasia, Túnez y Qatar.
Esta diversidad subraya el carácter global de la protesta pacífica y la preocupación internacional por la crítica situación humanitaria en Gaza.
La Flotilla Global Sumud hace un llamamiento a la comunidad internacional y a los gobiernos de los países de origen de los detenidos para que intervengan y exijan a Israel la liberación inmediata e incondicional de todos los activistas, el cese de la interceptación ilegal de barcos en aguas internacionales y que se permita el paso de la ayuda humanitaria a Gaza.










