El presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, afirmó este lunes, que Venezuela continúa alcanzando hitos significativos y emblemáticos en su industria petrolera, tras haber logrado una producción de 1.200.000 barriles diarios al cierre del año 2025. Este éxito, destacó, sienta las bases para ser replicado y superado con la implementación de la nueva Reforma de la Ley de Hidrocarburos.
«No pararemos de felicitar y darles las gracias a los trabajadores y trabajadoras de la industria petrolera, porque en medio de las mayores dificultades, en medio de las mayores vicisitudes, logramos lo que parecía imposible: hemos cerrado el año 2025 con 1.200.000 barriles de producción diaria», expresó Rodríguez durante un encuentro con empresarios nacionales e internacionales del sector, realizado en la noche del 26 de enero.
El titular del Parlamento extendió también su reconocimiento a los representantes de las empresas privadas asociadas al sector. «Quienes se encargan de la explotación, de la caracterización del territorio de Venezuela, sus modalidades de asociación con el territorio de Venezuela, sean ellas extranjeras o venezolanas», señaló, subrayando el carácter estratégico de las alianzas para el desarrollo energético del país.
Durante su intervención, Rodríguez adelantó un cambio fundamental que introduce la reforma legislativa. Explicó que el primer artículo de la nueva Ley de Hidrocarburos amplía su alcance para abarcar de manera integral toda la cadena de valor del recurso.
«La Ley de Hidrocarburos, en su primer artículo, hace más amplio el alcance a todo lo que son los productos, no solamente el petróleo y los combustibles, sino a todos los productos derivados de este petróleo», explicó. Esta modificación busca modernizar el marco jurídico, facilitando la diversificación, industrialización y maximización del valor agregado de los recursos energéticos venezolanos.
El encuentro con los empresarios forma parte del proceso de consulta y socialización de la reforma legal, un instrumento diseñado para dinamizar la producción, atraer inversiones de calidad y consolidar la recuperación sostenida del sector, transformando la riqueza del subsuelo en prosperidad concreta para el pueblo venezolano.










