En el marco de una rueda de prensa con medios de comunicación internacionales, el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, realizó un repaso histórico sobre la trayectoria de emancipación y lucha que ha definido a la nación durante siglos, desde su gesta independentista contra el coloniaje español hasta el proceso actual de transformaciones.
El Jefe de Estado enfatizó la importancia de comprender el recorrido histórico único de Venezuela para entender su presente. Destacó que la identidad nacional se ha forjado en principios de resistencia, libertad y una constante búsqueda de igualdad.
«Hay que ver la trayectoria de cada país, la nuestra es de resistencia, libertaria, independentista, anticolonialista, esa es nuestra trayectoria, revolucionaria, propugnadora de la igualdad como principio establecido y practicado como escribiera el Libertador en su Discurso de Angostura y en el siglo XXI socialista, indoamericano, de poder popular, de democracia directa, completa, cristiano, tolerancia, justicia, en Cristo Redentor, que apunte a una sociedad de iguales y libres, para eso hace falta siempre la victoria de la paz, es una trayectoria que tenemos», destacó el presidente Maduro.
En su discurso, el Primer Mandatario Nacional citó la figura del General del Pueblo Soberano, Ezequiel Zamora, a quien describió como un personaje esencial aunque poco estudiado a escala internacional para comprender el curso histórico de Venezuela tras la desaparición del Libertador Simón Bolívar.
Subrayó que el Comandante Hugo Chávez se encargó de rescatar y profundizar en el pensamiento zamorano, el cual se nutrió de manera directa y contundente de la idea bolivariana.
«Ezequiel Zamora fue el primer pro-socialista de Venezuela», afirmó Maduro, revelando una influencia poco conocida. «Tenía un cuñado que venía de las luchas de la comuna de París, de 1848 y era propugnador del socialismo utópico para entonces».
El Presidente resaltó que Zamora representa la reivindicación del proyecto de Bolívar y la rebelión popular, al construir un ejército popular poderoso y triunfador. Su legado, sin embargo, quedó truncado por la traición: «fue traicionado a 30 días de la Batalla de Santa Inés», recordó.










