El Ejército israelí interceptó este lunes la flotilla internacional Global Sumud, una caravana compuesta por 52 embarcaciones que transportaba ayuda humanitaria destinada a la Franja de Gaza. La acción militar ha provocado una inmediata reacción diplomática por parte de Turquía, elevando la tensión en la región.
El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, confirmó la operación y respaldó la actuación de sus fuerzas armadas, asegurando que la interceptación evitó una violación deliberada de las restricciones vigentes en la zona costera.
«Creo que están realizando un trabajo extraordinario (…) y que, de hecho, están frustrando un plan malintencionado diseñado para romper el bloqueo que hemos impuesto a los terroristas de Hamás en Gaza», declaró el mandatario israelí.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Turquía emitió un enérgico comunicado en el que condenó la intervención militar, calificando el abordaje como una violación del derecho internacional.
De acuerdo con el comunicado del gobierno turco, la operación militar «pretende llevar ayuda humanitaria a Gaza, intervención que representa un nuevo acto de piratería». Asimismo, Ankara instó formalmente a la comunidad internacional a adoptar «una postura común y resuelta contra las acciones ilegales de Israel».
Hasta el momento no se han reportado oficialmente detalles sobre el estado de los activistas ni el destino final de las embarcaciones capturadas.










