En un movimiento clave para la estabilidad del comercio global, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, confirmó este viernes la reapertura total del Estrecho de Ormuz para el tránsito de buques comerciales. La medida, que elimina las restricciones previas, entra en vigor en sintonía con la tregua pactada recientemente entre Israel y el Líbano.
La decisión de Teherán surge como respuesta directa al cese de hostilidades en territorio libanés, mediado en Washington D.C. Araghchi ratificó que el paso marítimo funcionará sin contratiempos para la navegación mercante, siempre bajo la coordinación de la Organización de Puertos y Asuntos Marítimos de la República Islámica.
“La seguridad del flujo comercial depende de la reducción de la violencia. Siempre hemos propuesto detener los enfrentamientos para garantizar la estabilidad de la zona”, señalaron fuentes de la Cancillería iraní.
A pesar de la apertura, las autoridades iraníes han establecido directrices estrictas para garantizar la soberanía y la seguridad en el paso.
Se mantiene la prohibición estricta para el tránsito de buques militares, no se permitirá el paso de embarcaciones o cargamentos vinculados a países considerados hostiles por Teherán, todos los buques deberán seguir las rutas designadas y coordinarse previamente con las autoridades marítimas iraníes.
El anuncio ha sido recibido con optimismo por los mercados internacionales, ya que el Estrecho de Ormuz es una de las arterias energéticas más vitales del mundo.
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump, quien anunció el jueves el fin de seis semanas de conflicto en el Líbano, valoró positivamente la medida a través de su plataforma Truth Social. El mandatario agradeció el gesto de la nación persa, subrayando la importancia de normalizar el suministro de mercancías y aliviar la presión sobre los precios de la energía.
La tregua actual, establecida por un periodo inicial de diez días, servirá como termómetro para la diplomacia internacional y para determinar si la normalización del flujo comercial en el estrecho puede mantenerse de forma permanente.










