El Gobierno Bolivariano de Venezuela, a través de un comunicado oficial emitido por el canciller de la República, Yván Gil, rechazó de manera categórica la renovación de la denominada «Emergencia Nacional» impulsada por Estados Unidos contra el país. Esta medida, que se sustenta en la Orden Ejecutiva 13.692, pretende mantener la calificación de Venezuela como una «amenaza inusual y extraordinaria» para la seguridad norteamericana, una narrativa que la administración venezolana califica como falsa y agresiva.
Mediante una publicación en su canal de Telegram, el ministro del Poder Popular para Relaciones Exteriores denunció que, desde su promulgación inicial el 8 de marzo de 2015 por el entonces presidente Barack Obama, este decreto ha funcionado como una herramienta sistemática de agresión contra la Patria de Bolívar. El comunicado enfatiza que Venezuela nunca ha representado, ni representa, peligro alguno para los intereses de otras naciones, por lo que estas acciones se basan en premisas políticas alejadas de la realidad.
“La persistencia de esta medida, bajo premisas políticas que no corresponden con la realidad, solo contribuye a mantener narrativas de confrontación que no reflejan los verdaderos vínculos históricos, culturales y humanos que deben prevalecer entre los pueblos venezolanos y estadounidenses”, puntualiza el texto difundido por la Cancillería.
Finalmente, el Estado venezolano hizo un llamado a la administración de Washington para que asuma un papel constructivo en las relaciones bilaterales. El Gobierno Bolivariano instó a abandonar las acciones unilaterales y coercitivas para avanzar hacia una etapa de respeto recíproco, basada en la soberanía de las naciones y el principio de no injerencia, en aras del beneficio compartido entre ambos pueblos.
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