En una jornada de trabajo orientada al desarrollo estratégico de la nación, la presidenta encargada de la República, Delcy Rodríguez, lideró una reunión de alto nivel con el Gabinete Educativo.
El encuentro tuvo como objetivo central la revisión y optimización de las políticas públicas que garantizan la calidad de la enseñanza y su vinculación directa con los motores socioproductivos del país.
Durante la actividad, Rodríguez reivindicó el pensamiento bolivariano al afirmar que «Moral y Luces» siguen siendo las prioridades fundamentales del Estado venezolano.
Subrayó que el sistema educativo actual no solo busca la instrucción académica, sino la formación integral de la juventud como el eje sobre el cual se edifica el futuro de la República.
La hoja de ruta presentada ante el Gabinete Educativo pone especial énfasis en alinear los programas de estudio con las necesidades reales de los sectores económicos. Según la mandataria (E), asegurar una educación técnica y profesional de calidad es el paso necesario para consolidar la soberanía productiva de Venezuela.
Más allá de la agenda académica, la presidenta encargada aprovechó el espacio para enviar un mensaje de unidad a todos los sectores del país. Hizo un firme exhorto al trabajo conjunto, instando a permitir que cada venezolano contribuya al progreso nacional sin impedimentos. «Mi llamado es a que Venezuela trabaje y que dejen trabajar a quien quiera trabajar», enfatizó.
En este contexto, Rodríguez resaltó la importancia de las herramientas jurídicas y políticas vigentes para garantizar la estabilidad social. Mencionó la Ley de Amnistía y el Programa de Convivencia Democrática y Paz como los mecanismos idóneos para procesar las diferencias desde la diversidad y el antagonismo.
«Estamos para escuchar a todos los sectores, sus aspiraciones y sus problemas. El objetivo es buscar la convivencia y la coexistencia democrática», puntualizó la jefa de Estado encargada, reafirmando que el diálogo y el reconocimiento mutuo son las vías para la paz duradera.










