Durante los contactos telefónicos, el presidente francés, Emmanuel Macron, expresó su firme compromiso con la integridad territorial de todas las naciones de la región, además fue enfático al señalar que Francia trabaja activamente para evitar una expansión de las hostilidades, denunciando los recientes ataques contra territorio iraní y condenando de forma enérgica las agresiones sufridas por la Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (Finul).
«Los esfuerzos de desestabilización no pueden dar cabida al terrorismo. Francia garantizará que así sea», declaró el mandatario a través de sus canales oficiales, tras el incidente que dejó varios cascos azules heridos.
Francia, que mantiene un contingente de 700 soldados en suelo libanés, ha subrayado que la Finul es una pieza «clave» e irremplazable para la estabilidad en el sur del país. En este sentido, Macron reafirmó que la presencia de la ONU sigue siendo el principal amortiguador de seguridad entre Israel y el Líbano.
Como parte de la hoja de ruta presentada por París para cesar las operaciones militares entre Israel y Hizbulá, el Gobierno francés anunció un plan de acción inmediata que incluye: Fortalecimiento de las capacidades operativas del Ejército libanés, suministros de emergencia para los miles de civiles desplazados por los bombardeos y un llamamiento directo a Hizbulá para que deponga las armas y priorice los intereses nacionales del Líbano sobre agendas externas.
Con estas medidas, Francia busca consolidar un frente diplomático que detenga la violencia y devuelva la autonomía a las instituciones estatales libanesas, garantizando que el conflicto no derive en una crisis regional irreversible.










