La Presidenta Encargada de la República, Delcy Rodríguez, realizó una visita oficial a la Basílica de Santa Teresa en Caracas. El recorrido tuvo como objetivo principal inspeccionar los preparativos finales para la emblemática procesión del Nazareno de San Pablo, que se llevará a cabo este Miércoles Santo.
La Basílica, centro neurálgico de la fe católica en la capital, se prepara para recibir a miles de devotos que, como cada año, acuden a pagar promesas y elevar oraciones ante la venerada imagen. Durante su visita, la Presidenta Encargada destacó la importancia de este icono, símbolo de esperanza y fortaleza para el pueblo venezolano, reafirmando el compromiso del Estado en preservar las tradiciones que forman parte de la identidad nacional.
Dada la magnitud del evento, que congrega a multitudes provenientes de todo el país, el Gobierno Bolivariano ha dispuesto de un robusto operativo de resguardo.
La Basílica de Santa Teresa contará con la presencia activa de Protección Civil y Bomberos, encargados de la atención primaria y prevención de incidentes.
Puntos de hidratación y asistencia médica para los peregrinos.
Este esfuerzo coordinado busca garantizar que la manifestación de fe más grande de Caracas se desarrolle en un ambiente de paz y tranquilidad, permitiendo que las familias venezolanas ejerzan su devoción con total seguridad.
El Nazareno: Corazón de la Semana Santa
La imagen del Nazareno de San Pablo no es solo un objeto de culto, sino un testigo histórico de la resiliencia del país. «Esta iglesia es un punto de encuentro espiritual fundamental», señalaron las autoridades presentes, resaltando que la Basílica ha sido, por generaciones, el hogar donde el pueblo deposita sus plegarias más profundas.
Con esta visita, se da inicio formal a los actos centrales del Miércoles Santo, asegurando que el patrimonio arquitectónico y religioso de la ciudad esté en óptimas condiciones para la jornada de reflexión y espiritualidad que define la cultura venezolana en estas fechas.
















