En el marco de una agenda centrada en la espiritualidad y la unión nacional, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, sostuvo un emotivo encuentro con líderes religiosos nacionales e internacionales. La actividad, definida como un acto de «Diplomacia de Fe», sirvió para elevar oraciones por la restauración y la prosperidad del país.
El encuentro permitió el intercambio de visiones sobre la paz global y el rol fundamental de la espiritualidad en el fortalecimiento de la sociedad contemporánea. Con esta iniciativa, el Gobierno Bolivariano reafirma su compromiso con el diálogo intercultural y el respeto a la diversidad de creencias como pilares de la estabilidad nacional.
“No pido por mí, pido por el pueblo de Venezuela, pido por la paz de Venezuela, pido por la tranquilidad de Venezuela, por la felicidad social de Venezuela, pido por el amor entre los venezolanos y las venezolanas”, expresó la mandataria encargada.
La jornada contó con la participación de destacadas figuras del mundo cristiano evangélico, quienes se unieron en un clamor por Venezuela que trasciende fronteras. Entre los líderes internacionales presentes destacaron: Pastor Ramiro Abel Peña Jr.: Líder de la Iglesia Bautista «Cristo Rey» en Waco, Texas (EEUU), Pastor Roosvelt Fonseca: Líder principal de la Iglesia «Misión Vida Cristiana» (Colombia-EEUU).
Acompañada por autoridades del gabinete ministerial, la mandataria resaltó que estas oraciones de avivamiento buscan impulsar la fe cristiana tanto dentro como fuera del territorio venezolano, enfocándose en la sanidad y restauración espiritual de la nación.
Durante el anuncio del despliegue para la Semana Santa 2026, desde el histórico Castillo San Carlos de Borromeo, en el estado Nueva Esparta, la Presidenta Encargada reiteró su llamado a la unidad nacional.
«Esta Semana Mayor es de espiritualidad y de recogimiento en oración», destacó Rodríguez, instando a todos los venezolanos a aprovechar estos días para el encuentro familiar y la reflexión profunda.
“Ya por iniciar la Semana Mayor y que sea la vida de Cristo la que nos guíe, que todas las vicisitudes que Jesús pasó como hijo de Dios, en su reino, guíen nuestro accionar, que sea de bondad”.
Esta actividad religiosa no solo fortalece los lazos con comunidades de fe en el exterior, sino que posiciona a Venezuela como un espacio de encuentro para la oración y el respeto mutuo. El Ejecutivo Nacional ratifica así que la fe y la unión de los pueblos son herramientas indispensables para superar los desafíos actuales y consolidar la paz permanente.
“Reconozco en el pueblo venezolano la bondad que está en sus corazones y yo pido que esa bondad ampare a todo nuestro país, de verdad que cesen los odios, que cesen la intolerancia, que cesen los extremismos, que cesen los radicalismos y busquemos un camino común para que podamos ser un país como lo soñaron nuestros Libertadores», dijo la encargada.















