El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este viernes que, por orden del presidente Donald Trump, las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo un «ataque cinético letal» contra una embarcación en el Mar Caribe, operación que resultó en la muerte de tres individuos a bordo.
De acuerdo con el comunicado publicado por Hegseth en su cuenta de la red social X, el buque era «operado por una organización terrorista designada» y «traficaba narcóticos en el Caribe» en aguas internacionales. El funcionario estadounidense celebró que «ningún miembro de las fuerzas estadounidenses resultó herido en el ataque, y tres narcoterroristas varones que se encontraban a bordo del buque murieron». Reforzando la postura de su gobierno, Hegseth advirtió en tono amenazante: «Si continúan traficando drogas letales, los mataremos».
Una política de fuerza calificada como ilegal
Esta ofensiva se enmarca en la creciente militarización de la campaña antidrogas de Washington en la región del Caribe y el Pacífico. Sin embargo, expertos en derecho internacional y varios gobiernos han calificado estas acciones como «ejecuciones extrajudiciales», al realizarse sin juicio previo, supervisión judicial o el aval del Consejo de Seguridad de la ONU.
Desde el pasado mes de agosto, Estados Unidos ha desplegado un significativo contingente militar, que incluye buques de guerra, submarinos y aviones de combate, en las proximidades de las costas de Venezuela. Bajo el argumento de combatir el narcotráfico, se han realizado múltiples bombardeos contra pequeñas embarcaciones, operaciones que, según reportes, han dejado decenas de víctimas civiles.
La comunidad internacional alza la voz
La política agresiva de Washington ha comenzado a recibir un firme rechazo a nivel global. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, respondió recientemente a las amenazas y operaciones encubiertas admitidas por el gobierno estadounidense: «¿Alguien se puede creer que la CIA no está operando en Venezuela desde hace 60 años? ¿Alguien se puede creer que la CIA no ha conspirado desde hace 26 años contra el comandante Chávez y contra mí?».
Por su parte, el representante permanente de Rusia ante la ONU, Vasili Nebenzia, denunció que las operaciones estadounidenses “no son ejercicios militares ordinarios, sino una campaña descarada de presión política, militar y psicológica contra el Gobierno de un Estado independiente”.
La condena también provino del alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, quien se refirió a los bombardeos que han cobrado la vida de más de 60 personas. Asimismo, los gobiernos de países latinoamericanos como Colombia, México y Brasil han expresado su rechazo, calificando estos hechos como «ejecuciones sumarias» que violan el derecho internacional.










