El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, dirigió una comunicación oficial al presidente de los Estados Unidos, Donald J. Trump, con el objetivo de fortalecer los canales de diálogo bilateral y desmontar campañas mediáticas basadas en informaciones falsas que pretenden escalar tensiones entre ambas naciones.
En la misiva, fechada el 6 de septiembre de 2025, el Jefe de Estado venezolano reconoce la utilidad de los canales de comunicación establecidos hasta ahora, destacando de manera positiva la labor del embajador Richard Grenell como enviado especial, con quien se han resuelto exitosamente temas específicos, como el relacionado con los migrantes.
El eje central de la carta es una enérgica refutación contra lo que el presidente Maduro califica como “el peor de los fake news”: las acusaciones que vinculan a las altas autoridades legítimas de Venezuela con mafias y bandas narcotraficantes. El Mandatario advierte que estas afirmaciones falsas buscan justificar una escalada hacia un conflicto armado que causaría “un daño catastrófico a todo el continente”.
En ese sentido el presidente Maduro adjuntó a la comunicación datos contundentes y mapas del Informe Mundial de Drogas, instando al gobierno estadounidense a corroborar la información con sus propios organismos de inteligencia. Los argumentos presentados incluyen:
· El 87% de la droga producida en Colombia sale por los puertos del Pacífico.
· El 8% restante sale por La Guajira (norte de Colombia).
· Solo un 5% intenta ser transportada a través de la extensa frontera de 2.200 km que Venezuela comparte con Colombia.
· Las fuerzas venezolanas han neutralizado y destruido más del 70% de ese pequeño porcentaje (5%) que intenta cruzar por Venezuela en lo que va de año.
· Se ha procedido a la destrucción de 402 aeronaves del narcotráfico internacional, de acuerdo con las leyes venezolanas.
Estas cifras, según se expresa en la carta, confirman el “historial impecable de Venezuela en el combate al tráfico internacional de drogas ilícitas”, reconocido por organismos internacionales especializados, y demuestran que el país es “un territorio libre de producción de drogas y no relevante en el ámbito de los narcóticos”.
El presidente Maduro reiteró su disposición a mantener una comunicación directa y franca para superar los “ruidos mediáticos” y trabajar por una relación bilateral histórica y pacífica, tal como visualizó el Libertador Simón Bolívar. Asimismo, apoyó el pronunciamiento de la CELAC que ratifica a América Latina y el Caribe como Zona de Paz, e invitó al presidente Trump a preservar la paz con diálogo y entendimiento en todo el hemisferio.
La carta finaliza con un firme compromiso desde Caracas, “cuna de los libertadores”, para defender siempre la paz y la vida.
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