El sector aeronáutico europeo se encuentra en una situación crítica ante la inminente amenaza de agotamiento de sus reservas de combustible de aviación (queroseno). La intensificación de la guerra en Oriente Medio y el bloqueo del estratégico Estrecho de Ormuz han interrumpido el flujo vital del 43% del combustible que el «Viejo Continente» importa desde el Golfo Pérsico, poniendo en jaque la temporada alta de viajes.
Según informes revelados por el diario italiano Corriere della Sera, fuentes de la Unión Europea advierten que las reservas actuales podrían agotarse durante el mes de mayo.
El panorama es desigual y alarmante: Solo dos países cuentan con reservas estratégicas para 90 días, la mayoría de las naciones europeas no resistiría más de 30 días, varios países críticos podrían quedar desabastecidos en menos de 10 días.
En el caso de Italia, las estimaciones sitúan su capacidad de resistencia entre los 30 y 60 días, lo que ha encendido las alarmas en el sector turístico y logístico.
Expertos advierten que las refinerías europeas se encuentran operando a su máxima capacidad, lo que imposibilita un aumento de la producción interna para el verano. Asimismo, voces críticas dentro del sector señalan una falta de «sentido de urgencia» en Bruselas, denunciando que las reservas estratégicas generales de la UE cuentan con una proporción mínima dedicada exclusivamente a la aviación.
Ante la imposibilidad de depender del Golfo Pérsico, Europa mira hacia Estados Unidos como posible proveedor alternativo. No obstante, fuentes diplomáticas subrayan que esta solución dependerá de los altos precios de mercado y de condiciones logísticas aún por definir.
“Europa debe diseñar de inmediato un plan de mitigación que establezca cómo se repartirá el queroseno disponible entre las naciones para evitar un colapso del transporte aéreo”, concluyeron las fuentes consultadas.










