Durante la Primera Discusión del Proyecto de Ley de Amnistía para la Convivencia Democrática, el diputado a la Asamblea Nacional (AN), Nicolás Maduro Guerra, calificó este instrumento jurídico como un paso histórico y necesario para la estabilidad política y social de la República.
Desde el Palacio Federal Legislativo, el parlamentario enfatizó que la norma tiene como objetivo medular la unificación nacional, permitiendo que el debate político se desarrolle bajo parámetros de respeto y legalidad.
«Estamos discutiendo una ley histórica para la convivencia, la paz y el desarrollo. La política debe hacerse sin violencia, sin odios y sin secuestros de presidentes», manifestó Maduro Guerra, haciendo alusión a la necesidad de erradicar métodos antidemocráticos en el ejercicio del poder.
El diputado subrayó que la propuesta parlamentaria busca ofrecer un camino de reconciliación y perdón, incluso para aquellos sectores que se han valido de la política para incurrir en delitos. Sin embargo, fue enfático al señalar que la amnistía no es una carta blanca para el caos.
«Proponemos una poderosa ley para brindar reconciliación, un perdón a personas que se aprovechan de la política para cometer delitos, pero bajo la premisa de que no permitiremos más el odio, la violencia ni el desconocimiento de las fuerzas políticas», añadió.
Para Maduro Guerra, este proyecto reafirma la voluntad del Gobierno Bolivariano de mantener canales de diálogo abiertos que prioricen el amor y la convivencia ciudadana. Reiteró que el Estado venezolano no tolerará la descalificación como herramienta política, apostando en cambio por un marco jurídico que blinde la seguridad de la Nación.
El diputado instó a todos los sectores a sumarse a esta iniciativa que busca cerrar ciclos de confrontación estéril para enfocar todos los esfuerzos del Estado en el crecimiento económico y social del país.










