El analista político Walter Ortiz afirmó que la reciente medida cautelar de protección dictada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) constituye una acción judicial definitiva y necesaria para preservar la continuidad del Poder Ejecutivo ante un escenario de fuerza mayor.
Durante una entrevista en el programa “A Pulso”, Ortiz explicó que el máximo tribunal del país actuó con prudencia jurídica al enfrentar una situación no prevista de forma literal en la Carta Magna. Según el experto, la ponencia conjunta del TSJ establece una hoja de ruta clara para proteger la institucionalidad del Estado venezolano mientras se desarrolla el complejo proceso judicial en Nueva York.
«Se trata de una medida que busca resguardar la estabilidad de la República ante un evento de desenlace incierto en el extranjero», subrayó el politólogo.
Ortiz enfatizó que la decisión de que la Vicepresidencia Ejecutiva asuma las funciones de la Presidencia responde estrictamente al mandato de continuidad del periodo sexenal que inició el pasado 10 de enero de 2025.
Puntos clave destacados por el analista: La medida protege el juramento del presidente Nicolás Maduro para el sexenio que culmina en enero de 2031, la Vicepresidencia garantiza que el Estado siga funcionando administrativamente sin interrupciones, Ortiz recalcó que la ponencia del TSJ no aborda aún el fondo sobre faltas absolutas o temporales, por lo que cualquier interpretación apresurada carece de base legal.
El analista lamentó que sectores de la oposición realicen interpretaciones erróneas y manipulen los hechos por no leer con detenimiento el texto jurídico. Aseveró que estos grupos intentan generar confusión, pero que la realidad legal del país permanece blindada bajo el dictamen de la Sala Constitucional.
Finalmente, Ortiz reiteró que la acción del TSJ es una garantía de paz y orden constitucional, permitiendo que el Poder Ejecutivo mantenga su operatividad plena durante el presente ciclo democrático.










